domingo, 25 de noviembre de 2018

La balsa de Villalba


Este sábado tal y como se avanzo en la convocatoria previa y para huir nuevamente del tan temido barro decidimos poner rumbo nuevamente hacia Villálba de la Sierra, el camino elegido no fue otro sino el ya conocido como el “tontodromo”.

Con un leve retraso de salida nos dirigimos por la ronda oeste hacia el barrio
de San Antón, camino de la fuente de Martín Alhaja, donde como viene siendo habitual comprobamos la temperatura ambiente para hacer la comparativa del descenso de la misma a la orilla del río, siendo esta a la hora en que transcurrimos por el mismo 0 grados, frío día otoñal en este último fin de semana del mes de Noviembre que ya nos disponemos a abandonar.

Una vez transitábamos por el camino del agua era el momento de ponernos de acuerdo de que variantes realizar para alargar nuestra salida, llegando a la conclusión en esta ocasión de que volveríamos a ascender hasta la balsa del salto de Villalba, duras rampas de ascenso en la que la inclinación en algunos tramos llega a ser de hasta un 19 % de desnivel, grato esfuerzo que queda recompensado con las impresionantes vistas que desde allí se alcanzan.

Ya aquí se decidió el visitar uno de nuestros habituales bares de ruta, donde en esta ocasión fuimos agasajados con unos cafélitos por cortesía de nuestro tesorero por la celebración de su recién estrenada cincuentena, felicidades y gracias, que cunda el ejemplo y que no se pierda esta sana costumbre.

De vuelta para nuestra ciudad se acordó el hacerlo por la pista del aeródromo, pero como en este club, casi nunca se hace el itinerario que se plantea, surgieron las variantes que algunos miembros se empeñan en introducir sobre la marcha así se retrocedió para adentrarnos por la zona recreativa de Villalba a otras pistas del pinar donde se hizo un poco de “guarribike”.vadeando algunos pequeños charcos y zonas embarradas, comprobando desde nuestras monturas la gran variedad de hongos y setas que hay gracias a las generosas lluvias de estos últimos días.

Ya alcanzada la pista del aeródromo casi a la altura del mismo, nuevamente acordamos por hacer un poquito mas kilómetros el subir por la senda de la discordia, punto este en el que nuestro compañero Martín abandonó la compañía del grupo, y ya en la pista de la vereda no abandonarla y bajar por la pequeña senda del “club” al cruce de la carretera CM-2105 a la altura del restaurante el Ventorro, para no abandonándola ya y accediendo posteriormente al carril bici llegar a nuestra localidad, y como en las últimas llegadas por dicho lugar, al final ver como se producen unos pequeños piques para ver quien gana la etapa del día.


En total unos 60 kms salieron y a los que pusimos fin en nuestro particular cuartel invernal con la agradable reposición de líquidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.