Dividido el grupo otro sábado más, los tres integrantes de la jornada matinal optamos por realizar una de las salidas clásicas del invierno.
Tras larga deliberación y con el objetivo de mostrar nuevos parajes a nuestro compañero Chema, pusimos rumbo hacia Villalba con la intención de mostrarle las balsa de agua que se encuentra al final de la canalización que llega desde la laguna de Uña, para desembocar en el salto de la central eléctrica.
Ascendimos por la pista de detrás del cementerio y por las lomas de Casasola llegamos al alto de Embid, descendimos por los caminos y sendas que nos llevan hasta la curva que marca el comienzo del área recreativa del Chantre, disfrutando como verdaderos bikers, coincidiendo y resaltando que es uno de los mejores, cómodo y entretenido descenso que se encuentra en los alrededores de nuestra ciudad.
Bien, como nos sentíamos algo juguetones proseguimos al lado del rio
por la zona de los cotos de pesca, dónde nos cruzamos con varios pescadores que se encontraban realizando algún concurso y que se encontraban todos apelmazados en la misma zona, como si se tratara de un reportaje de la pesca del salmón que realizan los osos en temporada de desobe y que tantas veces hemos visto por televisión.
Por seguir mostrando zonas nuevas a Chema, continuamos por la senda de los pescadores para llegar al puente de Mariana y llegar a la carretera, cruzarla y asomarnos a las pistas de la Vereda, como continuábamos dicharacheros y por seguir dándole caprichos a nuestro compañero, recordando este el grato nivel de satisfacción que en el sábado anterior le dejo la senda de los palos, optamos por bajarlo por la de la discordia, algo que ya había realizado en anteriores ocasiones, pero que igualmente también resultó de su agrado.
Acometidos el ascenso a nuestro objetivo final por la pista del aeródromo y ya en las postrimerías de Villalba le indicamos que todos los caprichos no se le podían conceder y que tendríamos que dejar lo de la balsa del salto para otra ocasión, que se lo cambiábamos por un café, algo que acepto de buen grado.
Convidados por nuestro Lidel, ya en la reanudación de nuestra marcha, viendo que íbamos bien de tiempo, nos dispusimos a explorar nuevas pistas y caminos por los pinares existentes entre el triángulo de Villalba, Zarzuela y Sotos, ya otra vez en la pista del aeródromo, Mariana, carretera y carril bici hasta llegar al final de etapa a las puertas de nuestra sede invernal, el restaurante el Granero, en total 64 kms a ritmo Chinche, muy agradable hasta que a nuestro compañero Chema le dió el calentón de rigor y nos llevo un tramo "a tope caldera", para ser sabiamente reconducido por nuestro Lidel.
Agradable jornada la de este sábado, que esperamos se repita, pero como mayor afluencia de compañeros.
Bienvenidos a nuestro blog dónde narramos nuestras experiencias sobre las dos ruedas.
domingo, 31 de marzo de 2019
lunes, 25 de marzo de 2019
PRIMAVERA
Primer fin de semana primaveral y por distintas circunstancias solo nos dimos cita tres miembros de este magnifico club, puntuales en el lugar acordado nos juntamos Chema, Chule y un servidor, tras ponernos de acuerdo,decidimos repetir la salida que realizamos hace unas semanas, con el propósito de hacerla como se planteo, volviendo por la senda de los palos y llegar a nuestra ciudad por la carretera de Palomera, pusimos rumbo hacia el polígono los palancares para desde el subestación de la eléctrica coger el camino que nos llevaría al camino cañete, para ascender hasta los campamentos y después a la casa del forestal, donde hicimos parada y unos repusieron fuerzas y otros se veían aun muy enteros y repusieron fuerzas mas tarde. Comenzamos el descenso con la idea de coger esa magnifica senda que la otra vez transitamos, aunque al final nuestro "guía" (Chule) nos llevo por la original, aquella que hacían los Chinches en sus principios, una vez llegado a la hoz del buey hicimos parada para que Chema contemplara las magnificas vistas que desde allí se ven, nos quedaba ya la ultima subida que se nos hicimos a mas de uno un poco larga ya, nada mas coronar vimos un Biker y anduvimos detrás de el hasta que logramos superarlo justo antes de coger el inicio de la bajada a la senda de los palos, donde este Biker se vengo y nos adelanto dejándolo marchar, ya en la senda nuestro compañero Chema disfruto como un enano, ya que era la primera vez que circulaba por ella y le encanto, hasta se quedo con la idea de bajar por la piedra como los profesionales, jejejeje.
Llegamos a Palomera donde decidimos tomarnos una cervecita al sol ya que luego no nos podíamos quedar ninguno a reponer líquidos, que buena que nos estuvo y que temperatura, de buena gana, seguro que nos hubiéramos tomado otra, pero las circunstancias mandaban y emprendimos nuestro regreso por la carretera hacia nuestras casas. En total 56 km trabajados y disfrutados, esperemos que en fechas venideras el grupo aumente en sus salidas.
NANO
Llegamos a Palomera donde decidimos tomarnos una cervecita al sol ya que luego no nos podíamos quedar ninguno a reponer líquidos, que buena que nos estuvo y que temperatura, de buena gana, seguro que nos hubiéramos tomado otra, pero las circunstancias mandaban y emprendimos nuestro regreso por la carretera hacia nuestras casas. En total 56 km trabajados y disfrutados, esperemos que en fechas venideras el grupo aumente en sus salidas.
NANO
lunes, 18 de marzo de 2019
ÚLTIMO SÁBADO "INVERNAL"
Ultimo fin de semana
de este seco invierno al que despedimos con temperaturas primaverales
y con la sensación de que para la práctica de nuestro deporte ha
sido fenomenal, , pero que tendrá sus complicaciones para la
naturaleza en general.
En esta ocasión
fuimos cuatro compañeros quienes acudimos al lugar de la cita y
decidimos seguir la ruta que fue propuesta el día de la
convocatoria, así pues, con la premisa de poder conseguir que
nuestro compañero Wylly se sacase la espina de poder hacer alguna
senda, algo que la semana anterior nos recriminaba, salimos dirección
Casasola y en el alto dirigimos a la primera senda del día, a la que
llaman San Andreus, para ascender nuevamente a la pista que nos lleva
hasta el puente de Valdecabras, donde nos deleito un par de veces al
bajar la escarpada zona de las rocas para divertimento suyo.
Proseguimos nuestra
ruta por las pistas y caminos de la aldea de Verdelpino, para subir
por la insufrible y maltrecha pista de la sardinilla hasta los altos
de la Nava, ingesta de barrita, reposición de fuerzas y continuamos
ruta, advirtiendo que a este paso y con la marcha que llevan, entre
los aires del año pasado y las casi “indiscriminadas” talas a
las que someten al monte, no van a dejar un pino en pie.
Bajando por el
collado de la Nava, llegamos a los pies del monte del ensanche de
Buenache y descender a Valdecabras por el PR que transcurre entre
pistas y sendas paralelas a las cuevas del Sotillo y del Boquerón y
que cruzan varias veces el río de Valdecabras transitando al lado de
las fuentes del tío Lucas y de la Juanfría.
Ya en el pueblo
acudimos a la fuente de abajo para proveernos de agua y pudimos
comprobar la falta de lluvias, pues de todos los caños por los que
en anteriores ocasiones salia esta, actualmente solamente lo hace por
dos, saciada nuestra sed y repuestos nuestros bidones seguimos por
carretera hasta el puente de Valdecabras nuevamente y por el camino
de San Isidro, fuente de Martín Alhaja y la presa de las Grajas al
carril bici y por el mismo a nuestra ciudad.
En total 54 kms que
como en anteriores semanas fueron de disfrute y grata compañía.
sábado, 16 de marzo de 2019
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





